lunes, 31 de mayo de 2010

Patatas con mostaza

Visto en Enciende la luz

Patatas con mostaza

Patatas con mostaza es otro corto realizado para la misma asignatura. Ésta vez realizado además por mis compañeros de clase y sin embargo amigos Anita Corti y Pedro Villena. Fue rodado a toma por plano, es decir que lo grabamos en un par de horas, aún así la calidad del corto es alta debido a la gran actuación de Rafa Teruel: amigo, estudiante de derecho, jugador de rugby y actor en potencia. El corto, de humor difícil y subtitulado para el público internacional, nace de una idea/chorrada de Pedro Villena y de paso homenajea a uno de nuestros referentes: Tarantino y a su obra maestra: Pulp Fiction. El diálogo que parodiamos es recordado por todos los que hemos visto la película, pero si eres uno de los que no ha tenido el placer, ésta es la conversación:

Y he aquí nuestro engendro

viernes, 27 de noviembre de 2009

Lolita

La vida de Humbert Humbert, viudo, reservado y docto profesor de universidad con una existencia presumiblemente monótona podría haber seguido un curso normal si no hubiera decidido visitar la casa de la señora Haze para buscar alojamiento en Ramsdale, New Hampshire. Por fortuna o por desgracia, la hija de la señora Haze resulta ser una ninfa pre-adolescente de bucles dorados y atrayente figura, algo que podemos ver reflejado en la expresión de la cara de Humbert al observarla por vez primera en el jardín de su casa. Una visión que despierta en el profesor sensaciones contradictorias. Comenzará entonces una ardua lucha interior entre el condicionamiento social que le inhibe de lanzarse hacia ella y la inevitable atracción que aún así consigue esconder a duras penas.

El maestro Kubrick se desliza con soltura por una historia sobre la obsesión sexual y cómo ésta puede derivarse en otros desórdenes, que acabarán por mermar psicológicamente la amueblada cabeza de un hombre cultivado, consciente de la aberración social que suponen sus pensamientos libidinosos; un tabú que intenta evitar auto-proclamándose nueva figura paterna de la joven, aunque el espectador percibe una mirada en los ojos del profesor distinta de la que un padre dedicaría a su hija.

La siempre difícil combinación de géneros se ejecuta en Lolita con magistral armonía, añadiendo detalles cómicos a una auténtica tragedia (incluso con un guiño a la "Slapstick comedy"), conformando un film sólido y equilibrado. Una adaptación cinematográfica muy personal, como lo eran todos los trabajos de Kubrick, y en definitiva, un cuento sin moraleja alguna ya que todo deriva de lo fortuito hasta converger en lo ineludible y nefasto.

domingo, 18 de octubre de 2009

Ágora: lecciones de astrología y fanatismo

Ágora es un ejemplo de cómo el devenir de la historia siempre ha estado inevitablemente ligado a la existencia y proliferación de las religiones. En los albores del fin del imperio romano, Amenábar nos traslada a Alejandría, un reducto en el que el pensamiento científico resiste a duras penas los embites del fanatismo religioso y su alergia al progreso. Lo que presenciamos no es una crítica abierta al cristianismo -siglos antes eran los cristianos los perseguidos por las autoridades politeístas y devorados por leones en la arena del coliseo-, sino una representación de la barbarie que provoca la utilización de las creencias como arma arrojadiza, y la tergiversación e interpretación interesada de los escritos religiosos para oprimir al prójimo y llegar a ostentar el poder. La religión es el pretexto utilizado para la opresión, pero quizás si no existiera credo alguno, la naturaleza humana buscaría algún subterfugio con el cuál derrocar a la autoridad vigente para ocupar su lugar. Cualquier excusa es buena para criminalizar y desatar el caos.

Alejandro Amenábar muestra el cúlmen del integrismo irracional y devastador en la destrucción de la biblioteca de Alejandría por parte de una turba enajenada de cristianos, mostrando así la obediencia ciega con la que el rebaño brinda a su pastor. Así ardió la sabiduría conservada en cápsulas y concentrada en un único edificio, para beneficio de la autoridad religiosa a la que le privilegiaba el mantenimiento de los cánones; un inmovilismo que se asemeja a la quietud que presenta la impronta de las escrituras bíblicas. Recelosos del progreso -y de que enuncie verdades irrefutables-, prefieren oponerse a él y sumir a sus súbditos en un régimen de terror y sumisión a través de la fe.
Y allí se encontraba Hipatia, una científica adelantada a su tiempo que, por el hecho de tener como único credo el científico, era susceptible de ser considerada una bruja impía, sucia y pagana. Ser mujer era además un agravante de su mala condición. Habría así de luchar por sus principios, e investigar hasta la saciedad en un contexto que le era adverso, rodeada de un vulgo azotado por la miseria, las enfermedades y en una permanente carestía de vida. En un tiempo en el que la muerte estaba presente y acechaba contínuamente, el modo de enfrentarse a ella, y por tanto la religión, eran de una importancia capital, de esta manera, las gentes eran fácilmente manipulables por sus autoridades religiosas. No se sometió Hipatia a ellas, y así narra Amenábar su lucha y su pasión por la filosofía, la ciencia y la verdad.
Lamentablemente, han pasado 1600 años y existen lugares en el mundo donde la religión sigue siendo la ley, tal y como lo fue antaño. Lo que se relata en Ágora no es solo cosa del pasado, pero puede ser considerado como una invitación al progreso y a la tolerancia entre las diferentes creencias, algo que estas autoridades nunca se avienen a considerar.
La recreación de la Alejandría es una maravilla, y la ambientación es exquisita. Un largometraje dirigido con maestría y en definitiva, la historia de una mujer que merece ser contada.

martes, 22 de septiembre de 2009

El último superviviente

Se me ha ocurrido hacer un comentario sobre este programa que emite Cuatro a raíz de su incipiente popularidad. Supongo que estaréis pensando que pretendo instigar el tan manido debate sobre la veracidad de las hazañas del fibroso marine británico; nada más lejos de la realidad. Está muy claro que es televisión, y que yo sepa, no murió nadie en el rodaje de Gladiator. El especialista no se encuentra solo en las peliagudas situaciones en las que se compromete a enseñarnos como sobrevivir cuando las condiciones son más que adversas. Los cámaras, médicos, y en definitva, un equipo al completo está para evitar que sus penurias se tornen en graves problemas que puedan afectar a su salud. No creo que haya que seguir por ahí.

La cuestión no son tampoco las intenciones de los creadores y productores, y las del protagonista de todo esto - Bear Grylls se llama-, de enseñarnos a superar situaciones extremas a base de consejos que Grylls se encarga de poner en práctica antes las cámaras. Lo que a mí me parece curioso de todo es la estructura del espacio, es decir, cómo está enfocado, y también las sensaciones que me produce.

Una voz en off, muy parecida a la de los documentales de la2 sirve de hilo conductor a las hazañas de este action man inglés, imprimiendo de esta manera un tono de circunspección y solemnidad que puede que sea el que buscan los productores. Podría decirse que se pretende que el producto parezca algo más cultural de lo que realmente es. Claro que son útiles consejos ante la eventualidad de quedarnos abandonados en un desierto australiano, pero no es lo más común. Si se hiciera un espacio dedicado íntegramente a la práctica de primeros auxilios, sin medias tintas, probablemente no tendría una audiencia desorbitada, o no la tendría de ninguna manera. ¿Qué hace triunfar a Bear Grylls? El morbo, o al menos eso creo yo. No me digáis que no estáis esperando impacientes a ver que se lleva a la boca cuando el hambre le obliga a rebajarse hasta el punto de comerse un escorpión. Lo he visto alimentarse de una cebra de la que ya habían dado buena cuenta con anterioridad leones y cuervos.

¿Morbo o interés por la supervivencia extrema?

sábado, 5 de septiembre de 2009

Situación social comprometida 2 (el desenlace)

Viene de la entrada anterior: Situación social comprometida 1

Jesús seguía asombrado el devenir de la cena. No se había dado cuenta de que el hecho de observar continuamente el comportamiento de Jaime le hacía distanciarse del grupo. En su extraño periplo mental, paralelo a la cena, había llegado a tener pensamientos en los que Jaime, tras ganarse el favor de sus amigos de la universidad, formaba junto a ellos un compacto grupo en el que por supuesto él no era bienvenido.

Se sacudió la paranoia con un meneo craneal y volvió a echar un vistazo global a la mesa, convencido de que debía ser algún tipo de guardia de seguridad del decoro de su controvertido amigo.

De repente una especie de temblor le sobresaltó; hizo el recorrido desde las plantas de sus pies hasta su cabeza y se trasladó a la estancia en la que se encontraban. Los cimientos del edificio comenzaron a temblar y Jesús sintió que se resquebrajaban y que pronto todo se vendría abajo. Sólo era la vibración del móvil en su bolsillo: le estaban llamando.

Era Paco, el clásico compañero de clase que es difícil ver fuera de la facultad, a no ser que sea para asistir a alguna conferencia en la que pueda adquirir algún que otro crédito de libre configuración. El motivo de su llamada era disculparse por su ausencia. Jesús y Paco mantuvieron una corta conversación llena de monosílabos hasta que se quedaron sin nada que decir. Fue en ese preciso momento en el que, en vez de encaminar la insulsa interacción telefónica hacia un final pactado y deseado por ambas partes, Paco decidió hacer una última pregunta a Jesús: "¿Quién está ahí?" ¿Querría realmente el alumno ausente saber los nombres de cada uno de los colegas a los que había plantado? Puede que sí, por mera curiosidad, o puede que simplemente lo dijera por cortesía. Una vez más, la cortesía iba a suponer un problema para un Jesús que se las prometía ya muy felices.

Casi de memoria, Jesús comenzó a recitar los nombres de los que allí se encontraban, hasta que, dos nombres antes de acabar la revista, se percató de que Jaime estaba allí. Paco no conocía a su amigo Jaime, así que tendría que referirse a él como "otro más", pero, ¿se molestaría Jaime al recibir un apelativo tan vulgar? ¿No se sentiría ninguneado? A nadie le gusta que se refieran a él como "otro más", sin identidad, y por tanto, sin interés. ¿Qué le costaría nombrarlo, aún sabiendo que la persona que se encontraba al otro lado del teléfono no iba a saber a quién se refería? Así se resguardaba de ofender a Jaime, que parecía estar pasándolo bien. Aunque existía la posibilidad de que la estupefacción de Paco al oír un nombre desconocido le llevara a indagar sobre su identidad; esto sin duda provocaría que Jesús tuviera que responder, explicando quién era Jaime, mientras todo el mundo escuchaba. ¿Qué podría decir? La situación sería más embarazosa, si cabe.

Jesús callaba. Su mente divagaba. Miles de pensamientos se entrecruzaban, viajando de un lado para otro, atormentándole a cada momento. Por suerte, se había producido una disociación del espacio-temporal que convertía la duración de un segundo en la de una hora. Sólo el aleteo de una mariposa, el cuál, en tal situación era audible y visualmente atrayente, separaba ahora a Jesús y Jaime. ¿Estaría realmente esa mariposa provocando un terremoto en Asia? A quién coño le importaba; lo que estaba ocurriendo allí era mucho más importante. Jaime miraba a Jesús con una mirada cómplice, esperando un claro desenlace, ése que le agradaría. Por desgracia, Jesús no tenía ni idea de lo que su, probablemente ex-amigo, quería que hiciese en ese momento.

Se le acababa el tiempo, tenía que decir algo. ¿Y si no decía nada? ¿Considerarlo invisible no sería aún peor? ¿Y si le colgaba? No. Ya había empezado a recitar nombres. ¿Y si se suicidaba con un cuchillo de la pizzería? No. No cortan lo suficiente.

"...Jorge, Ángel, y... Jaime, igual lo conoces, no está en nuestra clase pero bueno, es buena gente".

lunes, 31 de agosto de 2009

Situación social comprometida 1

Una ciudad cualquiera, en un verano como cualquier otro. El sol se retiraba fatigado tras una larga jornada de trabajo, y Jaime lo observaba meditabundo y aburrido. ¿Cuánto tiempo llevaba sin tratar con seres de su misma especie? Esta reflexión encauzó sus pensamientos hacia terreno vedado. Había jurado y perjurado que no volvería a planteárselo, bajo ningún concepto. Aún así, lo hizo. Empezó a sopesar una proposición que cuatro horas antes, ante la remota posibilidad de que apareciese cualquier otra forma de pasar el tiempo, había rechazado categóricamente: salir a cenar con Jesús y sus amigos. Ahora las perspectivas eran diferentes para el joven. Frustrados sus intentos de fabricar alguna otra distracción mejor, Jaime comenzaba a sentir que los muros, recalentados por el asfixiante calor que les había azotado durante todo el día, avanzaban hacia él, ahogándole poco a poco, con una imperceptible progresión que no tardaría en trastornarlo. Era hora de salir de casa.

Jaime siempre se había llevado bien con Jesús, pero no terminaban de agradarle sus nuevos amigos. Quizás recelaba -aunque él mismo quisiera auto-convencerse de lo contrario-, de que sus nuevas compañías no fuesen, simplemente, las antiguas. Aún así, había hecho algún eventual esfuerzo por conocerles, sin que sus buenas intenciones le llevaran nunca por la senda del éxito social.

Jesús recibió con sorpresa la noticia de la comparecencia de un nuevo comensal en la cena. Estupefacción y dudas. Sólo había puesto al corriente a su amigo sobre el plan por cortesía; porque en ese momento no tenía nada que decir y le vino a la mente su plan de la noche y, sobre todo; porque tras las anteriores experiencias de Jaime con sus compañeros de la universidad, la simple idea de que accediese a encontrarse de nuevo con ellos era un tanto absurda. Jesús se maldijo al colgar el teléfono. La cena se antojaba incómoda, y todo por culpa de su metedura de pata.

Para Jesús las sorpresas no venían solas. Todo transcurría bien. No sólo bien, la verdad es que el trámite se estaba resolviendo de maravilla. Jaime se estaba convirtiendo en el alma de la fiesta. Hablaba con todos sus amigos, se comunicaba con fluidez, escuchaba con interés, gesticulaba, se encontraba seguro de sí mismo, a fin de cuentas: estaba desconocido. Ni siquiera los temas sobre la universidad, tan evidentes y recurrentes entre compañeros de clase, achantaban al nuevo Jaime. En lugar de hacer lo que tiempo atrás había hecho ante esta situación, esta vez evitaba distanciarse del grupo, integrándose de cualquier manera en los enrevesados asuntos universitarios que se trataban en la mesa.

¿Qué podría echar por tierra tan sobresaliente velada?

miércoles, 12 de agosto de 2009

The kids are allright

Tiempos aciagos nos ha tocado vivir.

Una crisis económica, que ha metastatizado a todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida diaria, no deja ver su final en el horizonte. Los jóvenes aún no propulsados al mercado de trabajo, observan desde su periodo de preparación como la escasez de oportunidades se hace patente. ¿Es hora de desesperar? El futuro tiene una importancia capital para algunos. Otros, en cambio, lo dejan todo al libre albedrío, sin preocuparles un ápice que el destino ha dejado escrito con cruel impronta su devenir profesional, emocional...

Ante esto, no cabe sino buscar aspectos positivos de la vida. Clavos ardiendo a los que agarrarse para que nuestra efímera existencia no se convierta en un valle de lágrimas.

Para sobrellevar el asunto, mi opción no es ninguna de las anteriormente descritas. Es más bien una mezcla entre ambas, esto es, continuar con ahínco los estudios, buscando a la vez otras vías por las que desarrollar aptitudes complementarias para futuro beneficio en la obtención de un empleo, sin que ello suponga caer en una espiral de desesperación que únicamente conduce a divagar sobre lo oscuro que vendrá. Cumplir a rajatabla este precepto sería lo ideal.

Y aunque suene algo maternal, tenemos salud y un techo bajo el que cobijarnos, y eso sigue siendo lo más importante. Además, somos jóvenes, hasta que alguien diga lo contrario.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Palomitas medianas y un plumón




He descubierto mediante un simple razonamiento -basado muy a mi pesar en la más nefasta experiencia personal- la causa fundamental por la que las salas de cine están desiertas. La bajísima afluencia de espectadores en las salas españolas no se debe al abusivo precio de las entradas, ni a la proliferación de las descargas ilegales y los sistemas que permiten ver películas on-line, ni mucho menos se le puede echar la culpa a la crisis creativa que azota hollywood y abofetea la industria patria.

La gente no va al cine simple y llanamente porque allí hace mucho frío. A nadie le apetece pagar la cifra a la que asciende la entrada -que ya oscila alrededor de los 7 euros- para adentrarse en un inhóspito y lóbrego cubículo al que le falta únicamente una ventisca blanca para emular perfectamente a un ecosistema siberiano.

"Pero hombre, ahora con las altas temperaturas se agradece un poco de fresquito."

¿Un poco? Lo que se produce al entrar a la sala de cine no es un pequeño cambio de temperatura; parece que hemos cambiado de trópico.

jueves, 9 de julio de 2009

¿Hay alguien ahí?

¿Cómo poner fin a un largo periodo de injustificada inactividad blogueril? Eso mismo estaba preguntándome yo ahora mismo. La verdad es que no vuelvo a actualizar porque haya tenido una revelación divina. Es la sensación de desasosiego que experimento al visitar mi propio espacio, que si en lugar de unos y ceros, estuviese fabricado con cemento y ladrillos, se encontraría ya cercado y en peligro de un inminente derrumbe.

Acontecimientos no han faltado para poner al día este despropósito de diseño exquisito.

Es tiempo de estrellas. Estrellas que se apagan, y otras que se encuentran en su máximo esplendor. Michael Jackson era una de ellas, aunque su resplandor era ya intermitente y frágil. Él se empeñaba en negar la evidencia y ensayaba con efusividad sus pasos de baile, como terapia de choque contra el monstruo que se cernía sobre su figura, gravemente mancillada, manchada pero sin pigmentación. Se decía que debajo de ese cuerpo esquelético y desfigurado había un corazón de oro, pero a pesar de que éste es un metal muy valioso, no ha podido resistir los envites de pastillas y vida desordenada que ha llevado al artista a una muerte prematura.

Mientras tanto 80.000 personas de cuerpo presente, y otras tantas desde su país de origen se ocupan de encumbrar a otra estrella: la del arrogante portugués Ronaldo; aunque me atrevo a augurar con total convicción que su hegemonía celestial no se verá alargada más allá de lo que su gigantesco ego desearía. El éxito deportivo es efímero, pero el legado de Jackson quedará grabado en la mente de generaciones de humanos.

Por otra parte, en el panorama político-textil español, el debate mediático gira en torno a las acusaciones de las que es objeto Francisco Camps, por haber recibido como soborno unos cuantos trajes. Podrían seguir la investigación en la página del MARCA, como un culebrón de verano más. La agonía de este político es una forma de información ligera; una trama para el verano, con sus episodios periódicos y fácilmente digeribles. A mí me parece tremendamente aburrido y reiterativo el asunto, además los personajes no enganchan, ni con esos perfilados bigotes. Pero bueno, lo encuentro comprensible, todo marcha bastante bien y hay que buscar cosas con las que rellenar.

martes, 9 de junio de 2009

Regeneración musical

Os propongo algo.

Puede que a raíz de algún post incendiario se me haya estigmatizado como retrógrado musical, intransigente, anacrónico, anquilosado, anticuado y otros adjetivos más feos. Por ello, me gustaría acercarme a la música actual de una forma dinámica y participativa. Vosotros, los supuestos lectores de este espacio, seréis los colaboradores de mi "regeneración" musical, con el objetivo de hacerme llegar grupos, canciones o estilos musicales que supongáis que desconozco.

Con esto no pretendo otra cosa que ser consecuente con mis palabras acerca de la música actual y por qué no, participar de alguna de las animadas charlas musicales que mantienen mis coetáneos y de las que me siento totalmente excluido.

Por favor, absténganse chorradas.

Para terminar, y no perder las buenas costumbres (cosa que por supuesto no voy a hacer), un grupo de los de antaño.




lunes, 1 de junio de 2009

King África, la mejor receta contra la abstención



Estará en dura pugna con "Ole Mocito" para convertirse en la canción del verano 2009.

Me quito el sombrero.

sábado, 30 de mayo de 2009

Pelotas

¿Cuándo aparecería sobre la faz de la tierra el primer pelota? ¿A partir de qué edad comienza a fraguarse la personalidad de un pelota? ¿Qué acontecimiento infantil provoca la aparición de una dimensión de la personalidad tan peculiar y a la vez controvertida?

Los pelotas son fríos y calculadores. Eligen su víctima con premeditación y no cejan hasta consumar la sucia tarea para la que están predestinados, por pura genética, por instinto académico de mejora de calificaciones o por algún otro oscuro motivo. Actúan en solitario o quizás, en un reducido grupo, y son objeto de contínuas descalificaciones por parte de la sociedad, que los rechaza.

Aún así, los pelotas gozan de cierta inmunidad de cara a la crítica exterior. Les rodea un aura misteriosa de inusitada fuerza que ejerce como escudo repulsor de improperios para, de esta manera, llevar a cabo de manera óptima el peloteo, que se consuma sin interferencias. Por la existencia del mencionado mecanismo de defensa, o quizás por su ingenuidad, los pelotas actuán a la luz del día, sin que les preocupe lo más mínimo las miradas escrutadoras y los juicios populares.

No sé, puede que en algunos casos, el peloteo sea fundamental. Por otra parte, no deja de ser una forma de rebajarse, ya que es una tarea que probablemente no se llevaría a cabo en circunstancias normales, sin la motivación de obtener un beneficio a cambio.

¿Qué opináis vosotros de los pelotas?

martes, 26 de mayo de 2009

Nueva encuesta

Doy por finalizada la micro-encuesta acerca de la ley del aborto, un éxito cibernético con altísimas cotas de participación. La algaravía que se había montado en los aldeaños de mi edificio, producto sin duda de la incertidumbre que suscitaba el citado sondeo y sus resultados me han obligado a adelantar el minucioso escrutinio de los votos y hacerlos públicos, con el objetivo de que estas gentes que se agolpan bajo mi ventana exigiendo respuestas puedan levantar el campamento y dejarme descansar.

De siete personas, seis están a favor de la nueva ley del aborto y una en contra.

Ante un tema tan manoseado y al que se la ha dado una y mil vueltas, simplemente quiero posicionarme a favor y argumentar brevemente el porqué de mi decisión.

El nuevo proyecto de ley es controvertido y resulta comprensible que, independientemente de su ideología, muchas personas tengan reservas en cuanto a su aprobación. La suscitada controversia ha introducido irremediablemente el concurso de descalificaciones al que nos tienen acostumbrados los dos partidos mayoritarios.

Me parece destacable la incongruencia de la derecha y sus afines de cara a la interposición en contra de esta ley, ya que llevan años exaltando la importancia de la familia tradicional como institución social fundamental… ¿No debería residir en una institución de tal importancia la confianza entre sus miembros? ¿No está implícito en una decisión de tal calibre que la joven comunique a sus padres su decisión de interrumpir el embarazo? El derecho es lo que esta ley brinda a las mujeres, para que se sientan respaldadas, eso no quita que puedan ejercer su voluntad a la hora de comunicarlo a los padres y acudir con ellos al médico para tratar el asunto.

Al PP, en comunión con las ominosas ideas eclesiásticas, le importa un bledo la mujer y sus derechos. Ya lo denunciaban un grupo de feministas en un artículo de opinión publicado recientemente en el diario El País: La iglesia considera al no nato como ciudadano y a la mujer como incubadora.

Lanzo una nueva encuesta sobre la intención de voto en las elecciones del 7 de Junio.

Saludos.

sábado, 23 de mayo de 2009

Tengo un voto joven, ¿Dónde puedo tirarlo?


La crisis es el pilar fundamental alrededor del que se están elaborando la mayoría de los discursos electorales, y previsiblemente podría inclinar la balanza del lado conservador.

El Partido Popular tiene en esta recesión una plausible oportunidad para imponerse en los comicios europeos, suerte de barómetro nacional de cara a las próximas elecciones generales. Ante las galopantes cifras de parados en España, cualquier oposición que se precie ya acariciaría con las manos un triunfo aplastante, pero no es este el caso del partido de Mariano Rajoy, que ya no solo salpicado, sino empapado por un tsunami de corrupción, debe de ocuparse de limpiar los deshechos de su propio patio antes que echarlos en el ajeno. Y la porquería se sigue amontonando en la sede de la calle Génova, con visos de alcanzar proporciones de vertedero municipal. En definitiva, un partido político que se presenta como la solución única para la salida de la crisis y que se encuentra sumido en otra de carácter interno, de la que aún nos quedan muchos capítulos por vislumbrar.

Los electores no entienden de terminología bursátil, solvencia, hipotecas subprime o burbujas inmobiliarias. Simplemente se ven sin trabajo de un día para otro y es inevitable mirar hacia arriba, a los que mandan, para buscar a los culpables. El gobierno socialista está siendo víctima de la agonía del modelo productivo basado en la construcción. Aún así no son tantas las medidas que Zapatero está tomando contra la crisis como las que ha puesto en marcha para granjearse el voto de diversas minorías. Leyes controvertidas como las de la píldora del día después o la reforma de la ley del aborto salen ahora a la luz, coincidentes sospechosamente con la proximidad de unas elecciones europeas y con el efecto que producen los medios de comunicación de masas, encargados de poner en jaque a la sociedad.

El bipartidismo canovista que impera en nuestro país deja al resto de partidos en la marginalidad del espectro político.

No sé que hacer. Si a los ciudadanos se nos pide renovar a la élites políticas cada X tiempo, y muchas de ellas miran por sí mismas con más ánimo de lucro que propensión al cambio social... podrían hacerme partícipe de un pedazo de esa tarta, ¿no?.

Si alguien quiere comprar mi voto, lo vendo baratito: pedrovillena@alu.uma.es

jueves, 14 de mayo de 2009

¡A estudiar!

Mi espacio personal se haya en una profunda decadencia. La incapacidad de plasmar mis sesudas reflexiones en una entrada susceptible de ser calificada como pasable se hace patente a la hora de seleccionar la fatídica pestaña "Crear nueva entrada", y observar como la pesadilla de cualquier blogger, la pantalla en blanco, me espera desafiante. Tras diversos devaneos que inevitablemente acaban con la tecla de "Erase" presionada a conciencia, cierro la ventana con desánimo y me paso por el forro eso de "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy".

Esta coyuntura no hará sino empeorar debido a la proximidad de la época de exámenes. Pruebas que suscitan en los universitarios una inconsciente necesidad de acudir a las bibliotecas, lugar al que ni se habrían planteado acercarse en cualquier otra época del año. Bien para lucir el prematuro moreno adquirido a base de realizar la fotosíntesis en vez de ir a clase, o por la cuestionable creencia en que en estos sitios el nivel de concentración es superior, se forman considerables colas para calentar silla y empaparse de conocimientos.

La minuciosa elección del sitio, no sin antes ponderar los pros y los contras de su situación geográfica con el objetivo de maximizar la eficiencia memorística, la religiosa disposición de los elementos de trabajo o la ordenación de apuntes, forman parte del rito bibliotequero del estudiante y supone un desgaste tal que antes de ponerse manos a la obra ya está mentalmente abatido y con fuertes dolores en el bulbo raquídeo. Hay que airearse, fumar un cigarro etc.

Fuera del recinto se alivian tensiones, pero teniendo presente la obligatoriedad de regresar a la fría silla para hincarle el diente a los apuntes. Alguien propone ir a merendar. Voy a beber agua. ¡Qué jaqueca! Mejor me voy a casa.

domingo, 3 de mayo de 2009

Otra de música

Revivo aquí un escrito sobre "The Police" que edité en mi anterior blog, ya difunto.

The Police surge en Londres en 1977, año de crispación, delincuencia y paro en el Reino Unido, causas del malestar social que hizo a la juventud comenzar a adorar a cuatro chavales que gritaban, despotricaban contra la monarquía y bebían mucha cerveza (y se metían lo que no era cerveza), Los Sex Pistols. En pleno auge del movimiento punk, en el que el virtuosismo instrumental y las letras carentes de insultos y política estaban relegados a un segundo plano, eran las bandas realmente buenas las que salían adelante. (Otro buen ejemplo de esta situación, además de los protagonistas de este texto, fueron Dire Straits)

Tres músicos tan brillantes como dispares componían The Police: Gordon Summer, más conocido como Sting, Stewart Copeland y Andy Summers (que sustituyó al guitarrista inicial, Henri Padovani, el cual no llegó a aparecer en ningún disco).
Tal mezcla podía, o llevar a un caos por falta de entendimiento entre el trío debido a las diferentes influencias e intenciones musicales de cada uno por separado, o sacar adelante un sonido propio y reconocible que les llevara a un abrumador éxito tanto para el público como para la crítica. Afortunadamente sucedió lo segundo, pero el precario equilibrio de poder y las tensiones entre sus miembros (particularmente dos de ellos) hicieron que la banda sólo publicara cinco discos antes de separarse.

Sting y Stewart Copeland fueron el embrión del grupo. El primero trabajaba como profesor y tocaba el contrabajo en clubes y bares, además de tener un brillante talento para la composición comercial. Hay que decir que Sting es también un bajista subvalorado, con una gran capacidad y creador además de geniales líneas de bajo. Cualquier profesor o manual de bajo eléctrico lo señala como bajista recomendado. El sobrenombre de Sting le viene de su etapa como profesor ya que a veces se presentaba en clase con un jersey a rayas negras y amarillas, lo que la valió para que sus alumnos le califcaran con dicho nickname, cuya significado en español es "picotazo". Stewart Copeland era un batería de rock progresivo que había comenzado a aporrear a principios de los setenta, pero que en realidad estaba enamorado del sonido reggae. Su particular forma de tocar la batería le ha encumbrado como uno de los mejores percusionistas del mundo.

A ellos se unió Andy Summers, experimentado guitarrista de jazz que ya había colaborado con grandes como Eric Burdon de The Animals. Diez años mayor que Sting y Stewart, casado y con una hija, Police era para Andy la última oportunidad de sacar tajada en el mundo de la música… y vaya si acertó.

Summers era la columna vertebral de la composición músical del grupo. En torno a sus riffs de guitarra arpegiados se adhería la curiosa y potente batería de Copeland y las letras y ritmos de Sting.

“Outlandos D’amour”, su primer trabajo, ya contenía clásicos instantáneos como So Lonely, Can’t stand losing you o Roxanne, en la que Sting habla sobre la vida de una prostituta. Un año después, con Reggatta de Blanc (cuyo significado es “el reggae de los blancos”), no hicieron sino consolidarse como una de las mejores bandas del momento. A estos les siguieron “Zennyata Mondatta”, “Ghost in the machine” y “Syncrhronicity”. (Más tarde editaron un directo)

Fue ya en Ghost in the machine, cuando las crecientes tensiones, principalmente entre Sting y Copeland, comenzaron a hacerse patentes. En las sesiones de grabación de este disco ya nadie quería bajar el volumen de su instrumento para sonar menos que los demás. Dichas tensiones ya eran totalmente públicas y conocidas con el lanzamiento de Synchronicity (la portada del disco es como un atisbo del futuro ya que aparecen los tres músicos agrupados cada uno en una franja de diferente color. El colmo fue una actuación en la que Stewart Copeland tocó con una camiseta que decía “Odio a Sting”… con estas señales no era difícil vaticinar lo que iba a ocurrir).

El grupo se disolvió cuando se encontraba en la cresta de la ola, tras la gira de Synchronicity en 1983. Este álbum que contenía el tema “Every Breath you take”, del que Mike Jagger reconoció que era la mejor canción de la historia junto con Satisfaction (modestia aparte de Jagger…)

El grupo se reunió en 1986, sacando una versión del tema “Don’t stand so close to me” y realizando una gira, pero volvió a disolverse ese mismo año. La última reunión se ha producido recientemente, como 30 aniversario del lanzamiento del primer disco de su primer disco de estudio

Sting, siguió su carrera en solitario, consiguiendo un más que notable éxito. Copeland ha trabajado como compositor de cine para directores como Oliver Stone o Francis Ford Coppola. Summers ha llevado una carrera más discreta y ha publicado hace poco varios libros sobre el grupo.

miércoles, 29 de abril de 2009

Por un mundo sin Pablo Motos

La profunda aversión que siento hacia Pablo Motos no sirvió para que desistiera de mi empecinamiento, así que me dispuse a ver por youtube la entrevista que le hizo a Jorge García, el actor que encarna al simpático "Hurley" en Perdidos. No esperaba una gran entrevista por parte de ese simulacro de humorista que es Motos, pero me habría gustado oír relatos curiosos sobre la serie que yo y mucha más gente admira. Los primeros diez minutos de programa bastaron para dar la razón a ese grupo que se ha creado en facebook "Por un mundo sin Pablo Motos", un título que de buenas a primeras puede resultar radical, aunque este fundamentalismo anti-motos no está exento de razón, más aún si el que lo lidera es fan de LOST.

La entrevista fluyó en la tónica del humor de cuarto de baño que caracteriza a "El hormiguero", donde la gracia reside en esas interesantísimas secciones en las que hay que averiguar si lo que se muestra es un culo o un codo, y haciendo muy pocas referencias a lo que importaba: la serie. Parece ser que era necesario interrogar al invitado sobre lo que utilizaba como papel higiénico.

Un cariacontecido García tuvo que aguantar como el púgil acosado por los ganchos de su adversario, los reiterados asaltos de estupidez del "front-man" televisivo, las trompetas machaconas de la sintonía del programa, al científico con cara de idiota (que reveló parte del argumento de la cuarta temporada a un público que puede que no lo conociera), las luces centelleantes y al escandaloso público. Menos mal que al actor le sobraba el carisma que le faltaba al presentador.

Si presentaran las hormigas igual se hacía un poco más digerible.

martes, 28 de abril de 2009

Una de música

Como muestra de que los Red Hot Chili Peppers existían antes del "Blood Sugar Sex Magic" aquí os dejo una maravillosa canción del "Mother's Milk", el primer álbum en el que se juntaba la formación que más éxito les ha dado durante toda su carrera: Kiedis, Frusciante, Flea y Chad Smith.

La canción es un enérgico alegato anti-droga, compuesta con motivo de la muerte de su anterior guitarrista Hillel Slovak, víctima de una sobredosis de heroína. A pesar de lo que reza la canción: "If you see me getting high, knock me down", algo así como "Si me ves colocándome, dejame KO", Anthony Kiedis y John Frusciante no dejaron de coquetear con la droga, llegando a estar el segundo al borde de la muerte.



¿Por qué este apunte musical?. Porque llevaba tiempo sin actualizar y estoy escaso de ideas. Además necesitaba enseñar el nuevo diseño del blog y agradecer su colaboración a Anita Cortinglés.

martes, 21 de abril de 2009

Más Festival

Inmersos como nos encontramos ahora en el Festival de Málaga no puedo evitar hacer referencia a una entrada que publiqué en este blog hace más de una semana, en la que resaltaba el papel que el fenómeno fan (que proviene de la palabra fanático) había adquirido en las últimas ediciones de este evento.


Con esto no pretendo erigirme como un nuevo Nostradamus ni apuntarme un tanto, porque si hubo histerismo juvenil colectivo provocado por la presencia de los "famosos" los dos años anteriores, no tenía por que desaparecer de un día para otro, pero sí que es destacable el aumento exponencial de la agitación popular este año. Los gritos de las adolescentes, presumiblemente de raza humana, que se desgañitan día tras día cuando avistan algún "famoso", no han pasado desapercibidos para los medios nacionales, que se han hecho eco de este lamentable asunto y lo han antepuesto en sus crónicas a lo meramente fílmico.

Gregorio Belinchón de El País las llama "chonis", uno de los muchos apelativos con los que nos podemos referir a estas jóvenes, rudas, maleducadas, escandalosas y sin un ápice de cerebro. Aún así, son capaces de llegar a un consenso casi unánime sobre su principal víctima en cada edición, a la que acosaran durante toda su estancia en la ciudad, convirtiéndola en un infierno. Vamos que se llevara un recuerdo maravilloso de Málaga y los malagueños.

No puedo evitar imaginarme reunidas a estas "chonis" a modo de Logia masónica, todas ataviadas con solemnes vestimentas y una de ellas, la Gran Maestre "Choni", designando el objetivo a perseguir, algo así como el Rey del Festival.

Este año se le a colocado a Mario Casas la corona de espinas, aunque no parece que le haya importado mucho porque según Belinchón, interactúa con las "chonis" con mucho desparpajo. Un Duque sin ducado fue atacado el año pasado por estas hordas del infierno y hace dos años el señalado por el diablo fue Hugo Silva, que este año ha pedido protección extra, seguramente atormentado los sueños en los que estampidas de "chonis" le perseguían por la calles del casco antiguo.

Según premonizaba un colega blogger, si dejaran de proyectar películas en el Festival nadie se daría cuenta. Yo creo que están en proceso de llevarlo a cabo, incluyendo en la sección oficial películas como "Fuga de Cerebros" que no hacen otra cosa que retroalimentar este asunto.

Cine ---- TV ---- Actores de TV ----- Chonis

¿Es esto una forma poco hortodoxa de darle publicidad al Festival?. Sí, pero en mi opinión, es una publicidad nefasta que lo conduce a una destrucción inevitable.
Espero que lo de las "chonis" se quede en algo mermanete anecdótico y podamos disfrutar de un buen final de Festival.

Nota: Las solemnes vestimentas sólo las utilizan en clandestinidad. A la luz del día la corresponden con un agradable y para algunos exagerado colorido en el vestir.

jueves, 16 de abril de 2009

Ministra e internautas

Escribía hoy Javier Ortiz en público sobre la necesidad de tomar medidas directas en materia de financiación pública para acabar con las prácticas taurinas, a propósito de las declaraciones que hiciera en el diario El País la guionista de "Mentiras y Gordas" y flamante ministra de cultura, Ángeles Gonzalez Sinde. Me parece razonable y comparto el rechazo a su nombramiento a tenor de su simpatía por la tauromaquia. Toros y Cultura son términos que se excluyen y en mi opinión,una persona que considera un arte el maltrato hasta la muerte de un astado indefenso no debería de estar al frente de cartera ministerial tan particular.

Por contra, es desmesurado el ataque mediático y virtual que ha caído sobre González-Sinde por el simple hecho de declararse contaria a las descargas ilegales. Los internautas, algunos agrupados en asociaciones, han elaborado una propuesta de recusación alegando que la nueva ministra carece de imparcialidad y antepone sus intereses económicos por encima del bien común. No me soprende que defienda los derechos de autor, no sólo porque ella sea autora si no por que las descargas ilegales son eso, ilegales. No soy yo el único español que baja contenidos gratuitos de internet, pero no tengo la cara dura de recriminarle a una persona el luchar por algo que es justo. Seguiré bajando películas, música etc, y no tengo la necesidad de poner el grito en el cielo contra nadie por que luche para que no lo haga, por eso, la propuesta de estos internautas me parece una acto de cinismo exacerbado, falta de vergüenza y de tener, en definitiva, los "cojones cuadrados".

Internet es un universo inabarcable de información y usuarios, imposible de controlar. González-Sinde se limita a llevar a cabo acciones acordes al cargo que se le ha asignado, aunque supongo que tendrá conocimiento de que se enfrenta a un imposible ya que, si por un casual el sistema de descargas actual consigue desarticularse, no tardará en aparecer otra forma de compartir material pirata. Eso es lo que deberían hacer estos internautas asociados y cara duras, tener fé ciega en el poder de internet y callarse un poco.